Pérdida de masa muscular con Ozempic: qué debes saber sobre el músculo
Puntos clave
- Varios estudios recientes sugieren que una parte relevante del peso perdido con medicamentos GLP-1 puede ser masa muscular y no solo grasa, aunque la proporción varía entre estudios y entre personas.
- La pérdida de masa muscular con Ozempic y medicamentos similares se debe a varios factores que actúan a la vez: menor ingesta de proteína por la reducción del apetito, un déficit calórico grande y menos actividad física durante el tratamiento.
- El riesgo es mayor cuando la pérdida de peso es rápida o muy intensa, en personas mayores y en quienes ya partían de una masa muscular baja antes de empezar el tratamiento.
- Una ingesta adecuada de proteína y el entrenamiento de fuerza regular son, hasta ahora, las medidas mejor respaldadas para reducir la pérdida muscular durante el tratamiento.
- Conviene vigilar el peso y la función muscular junto con un médico durante todo el tratamiento, para que este siga siendo seguro y eficaz.

Los medicamentos GLP-1, como la semaglutida y la tirzepatida, han cambiado el tratamiento del sobrepeso y la obesidad, y la pérdida de peso que logran muchas personas es considerable. Al mismo tiempo, cada vez hay más evidencia de que parte de ese peso perdido es masa muscular, un fenómeno que suele describirse como pérdida de masa muscular con Ozempic. Esto no significa que el medicamento sea inseguro ni que haya que abandonar el tratamiento, pero sí es un aspecto que conviene conocer y gestionar activamente. La evidencia científica todavía está en desarrollo, y los resultados varían según el fármaco utilizado, la velocidad de la pérdida de peso y el apoyo disponible en nutrición y ejercicio. Este artículo explica por qué ocurre la pérdida de masa muscular con Ozempic, qué tan relevante parece ser según la investigación actual, y qué puede hacer una persona en tratamiento para proteger su masa muscular mientras sigue perdiendo peso.
Cómo provocan pérdida de peso los medicamentos GLP-1
Los agonistas del receptor GLP-1 imitan la hormona GLP-1 propia del cuerpo, que regula el azúcar en sangre, el apetito y la velocidad con la que el estómago se vacía. El medicamento ralentiza el paso de la comida del estómago al intestino y actúa sobre los centros de saciedad del cerebro, de modo que el hambre disminuye y las raciones se reducen casi de forma automática. La tirzepatida también actúa sobre el receptor GIP, lo que en muchas personas refuerza aún más el efecto. En la práctica, esto provoca una reducción diaria considerable de la energía consumida, muchas veces sin que la persona cuente calorías de forma consciente. Por eso, la pérdida de peso suele ser más rápida y más intensa que con cambios dietéticos tradicionales, y en los ensayos clínicos se han observado pérdidas de peso de dos dígitos respecto al peso inicial. Precisamente el mecanismo que hace eficaces a estos medicamentos explica también parte del origen de la pérdida de masa muscular con Ozempic: cuando la ingesta baja de forma brusca y rápida, el cuerpo recibe mucha menos proteína y energía que antes, y debe obtener parte de la energía que necesita también del tejido muscular, además del graso. Por eso la velocidad y la magnitud de la pérdida de peso están relacionadas con cuánta masa muscular se pierde por el camino.
La pérdida de masa muscular con Ozempic según la evidencia actual
Varios estudios recientes estiman que entre una cuarta parte y un tercio del peso total perdido con medicamentos GLP-1 corresponde a masa libre de grasa, es decir, principalmente músculo, aunque también algo de hueso y otros tejidos. Algunos estudios reportan proporciones aún mayores, especialmente cuando la pérdida de peso ha sido muy rápida o cuando se ha usado un fármaco que actúa sobre más de un receptor hormonal. Otros datos recientes, obtenidos de la práctica clínica habitual, ofrecen un panorama más moderado: en esos grupos, la mayor parte del peso perdido ha sido grasa, y la masa muscular relativa se ha mantenido estable o incluso ha aumentado ligeramente en muchos pacientes. La diferencia probablemente se deba a cómo se midió la composición corporal, cuánto duró el seguimiento y cuánta actividad física y proteína consumieron los participantes durante el tratamiento. La pérdida de masa muscular con Ozempic no es, por tanto, una cifra fija igual para todos, sino que depende del fármaco, la dosis, la velocidad de la pérdida de peso y los hábitos de cada persona. Lo que coinciden en señalar los estudios es que cierto grado de pérdida muscular aparece casi siempre cuando la pérdida de peso es considerable; la pregunta abierta es cuán grande resulta esa proporción y cuánto se puede reducir.
Por qué se pierde músculo con los medicamentos para adelgazar
El tejido muscular no desaparece sin motivo, sino por varios factores que se refuerzan entre sí. Un apetito muy reducido suele implicar también menos proteína en la dieta, aunque la proteína es el principal material de construcción del músculo; cuando falta, el cuerpo empieza a descomponer su propio tejido muscular para cubrir sus necesidades energéticas. Un déficit calórico grande y rápido intensifica este efecto, porque el cuerpo no obtiene la energía únicamente de la grasa cuando la comida disminuye mucho, sino también del músculo. El envejecimiento añade más riesgo, ya que la capacidad de reconstruir proteína muscular se ralentiza con la edad, lo que hace que el músculo sea más vulnerable durante un déficit calórico y se recupere más despacio después. La disminución general de la actividad física también influye, porque los músculos necesitan una carga regular para mantenerse fuertes, y sin ella el cuerpo se adapta con más facilidad a mantener menos masa muscular. En conjunto, estos factores explican por qué la pérdida de masa muscular con Ozempic es más marcada en quienes pierden peso rápido, comen poca proteína y se mueven menos durante el tratamiento.
Menos actividad física durante el tratamiento con GLP-1
Los datos recientes obtenidos con pulseras de actividad han revelado un hallazgo llamativo: muchas personas que usan un medicamento GLP-1 se mueven menos tras empezar el tratamiento, no más. El número medio de pasos diarios y los minutos de actividad moderada o intensa han disminuido entre los usuarios seguidos, con el mayor descenso en hombres y en personas con dolor articular o muscular. El fenómeno es comprensible: cuando el peso baja y el cuerpo se siente más ligero, algunas personas reducen sin darse cuenta su actividad diaria, y una reducción intensa del apetito también puede bajar la energía general y las ganas de moverse. El problema es que precisamente el ejercicio, en especial el que carga los músculos, es una de las herramientas más eficaces para frenar la pérdida de masa muscular con Ozempic. Si el movimiento baja al mismo tiempo que la ingesta de energía, los músculos se quedan sin el material ni el estímulo que necesitan para mantenerse. Por eso mantener, o incluso aumentar, la actividad física desde el inicio del tratamiento debería formar parte del plan, en lugar de convertirse en preocupación solo cuando ya se nota menos fuerza.
Quién tiene mayor riesgo de pérdida muscular con GLP-1
El riesgo no se reparte por igual entre todas las personas en tratamiento. El mayor riesgo lo tienen quienes pierden peso especialmente rápido o en gran cantidad respecto a su peso inicial, ya que un déficit calórico grande y rápido favorece que se pierda músculo además de grasa. Las personas mayores forman otro grupo de riesgo, porque suelen partir con menos masa muscular y la recuperan más lentamente que las personas jóvenes. Lo mismo ocurre con quienes ya tenían poca masa muscular antes de empezar el tratamiento, por ejemplo por un trabajo muy sedentario, poca actividad física previa o dietas repetidas en el pasado. Una ingesta de proteína muy baja, ya sea por la fuerte reducción del apetito o por restringir calorías de forma deliberada, también aumenta bastante el riesgo. Los fármacos combinados, que actúan sobre más de un receptor hormonal a la vez, han mostrado en algunos estudios una pérdida relativa de músculo algo mayor que los que actúan sobre un solo receptor, aunque hace falta más investigación para confirmar cuán constante es esa diferencia. Por estas razones, el médico puede prestar especial atención a la función muscular y a la nutrición en pacientes mayores, más frágiles o que pierden peso muy deprisa.
La proteína como protección de la masa muscular
La ingesta de proteína aparece en casi todos los estudios sobre este tema como uno de los factores de protección más eficaces. Cuando el apetito disminuye mucho, la cantidad total de comida baja de forma automática, por lo que hay que aumentar de forma consciente la proporción de proteína para que la cantidad absoluta siga siendo suficiente. Una referencia habitual es alrededor de 1,2 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día, repartidos de forma uniforme entre las comidas, y muchos expertos recomiendan entre 20 y 30 gramos de proteína de buena calidad en cada comida para estimular adecuadamente la síntesis de proteína muscular. Entre las fuentes útiles de proteína están la carne, el pescado, el huevo, los lácteos y las legumbres, además de suplementos de proteína cuando el apetito es tan bajo que no se logra la cantidad necesaria solo con la comida habitual. Una comida rica en proteína también ayuda a sentirse saciado más tiempo, lo que encaja bien con el efecto propio del medicamento. Conviene recordar, eso sí, que la proteína por sí sola no evita por completo la pérdida muscular, sino que su efecto es mayor cuando se combina con una ingesta energética total suficiente y ejercicio que cargue los músculos. Lo ideal es hablar de la alimentación con el médico o con un profesional de la nutrición para adaptar el plan a la situación de cada persona y a otras posibles enfermedades.
Entrenamiento de fuerza y mantenimiento de la función muscular
La relación entre el entrenamiento de fuerza y una menor pérdida muscular con GLP-1 se ha estudiado cada vez más en los últimos años, y los resultados son alentadores: el ejercicio regular que carga los músculos parece reducir de forma notable la proporción de peso perdido que corresponde a masa muscular. Suele recomendarse entrenar la fuerza de dos a cinco veces por semana, trabajando los grandes grupos musculares con el propio peso corporal, bandas elásticas o pesas. El entrenamiento no tiene por qué empezar siendo intenso desde el primer día; un programa más ligero y progresivo también aporta beneficios, siempre que sea constante y cargue suficientemente los músculos. Junto al entrenamiento de fuerza, mantener actividad cotidiana como caminar también favorece tanto la función muscular como el bienestar general durante la pérdida de peso. Para muchas personas en tratamiento con GLP-1, empezar o retomar el ejercicio es especialmente importante al inicio, cuando la pérdida de peso y el cambio de apetito son más intensos y el riesgo de pérdida muscular es mayor. Antes de empezar a entrenar la fuerza conviene confirmar con el médico que ninguna otra condición, como problemas articulares o cardíacos, limita el tipo de ejercicio adecuado, y avanzar de forma progresiva.
Seguimiento del peso y la función muscular durante el tratamiento
El número de la báscula solo cuenta parte de la historia durante un tratamiento con GLP-1, porque no distingue si el peso perdido es grasa o músculo. Por eso muchos expertos recomiendan vigilar, además del peso, la función muscular y la capacidad para las tareas cotidianas, por ejemplo si subir escaleras, cargar la compra o levantarse de una silla resulta más difícil a medida que avanza el tratamiento. Algunas consultas pueden medir la composición corporal con más precisión, por ejemplo mediante bioimpedancia, pero esta medición no es necesaria para todo el mundo; suele bastar con observar la fuerza y la energía en el día a día y comentarlo con sinceridad con el médico. Si una persona nota que la fuerza disminuye claramente, se cansa antes de lo habitual o siente debilidad muscular inusual, conviene comentarlo antes de la siguiente revisión programada, sin esperar. El contacto regular con el equipo médico permite ajustar a tiempo la dosis, la alimentación o el programa de ejercicio, antes de que la pérdida muscular avance demasiado. El seguimiento es especialmente importante cuando el peso baja rápido, cuando se usa una dosis alta o cuando la persona ya es mayor o más frágil.
Nuevos tratamientos en investigación para proteger el músculo
La investigación farmacéutica está desarrollando fármacos diseñados específicamente para reducir la proporción de músculo en la pérdida de peso lograda con tratamiento GLP-1. Algunos actúan sobre la llamada vía de la miostatina, que regula el crecimiento y la degradación del tejido muscular; combinar un fármaco que actúa sobre esta vía con un medicamento GLP-1 ha reducido, en estudios preliminares, la proporción relativa de masa muscular en la pérdida de peso total, mientras la pérdida de peso global se mantenía igual o mayor que con el tratamiento GLP-1 solo. Otros ensayos han probado combinaciones similares en las que la mayor parte del peso perdido procedía de la grasa y no del músculo. Estos tratamientos todavía están en fase de investigación y no forman parte de la práctica clínica habitual, por lo que hoy no pueden influir en las decisiones de tratamiento, pero demuestran que proteger la masa muscular se ha convertido en un objetivo de desarrollo importante para toda esta familia de medicamentos. Es posible que en el futuro los medicamentos para adelgazar se combinen con más frecuencia con fármacos que protegen el músculo, pero por ahora las herramientas mejor estudiadas y ya disponibles siguen siendo una ingesta de proteína adecuada y el entrenamiento de fuerza regular.
Pérdida de masa muscular con Ozempic y capacidad funcional diaria
La pérdida de masa muscular con Ozempic no solo se refleja en la báscula o en una medición de composición corporal, sino que puede notarse de forma muy concreta en la capacidad funcional del día a día. Al perder fuerza muscular, subir escaleras, cargar bolsas de la compra, levantarse del suelo o dar un paseo largo pueden empezar a sentirse más costosos que antes de comenzar el tratamiento. Esta es, de hecho, una de las formas más prácticas de detectar la pérdida muscular sin necesidad de ninguna medición especial: si los movimientos cotidianos cuestan claramente más mientras el peso sigue bajando, conviene prestar más atención tanto a la alimentación como a la actividad física y comentar el cambio con el médico si es necesario. Esta pérdida de capacidad funcional afecta especialmente a las personas mayores, en quienes la menor fuerza muscular puede influir en el equilibrio y el riesgo de caídas, aunque también puede aparecer en personas más jóvenes y en buena forma si han perdido mucho peso en poco tiempo. Para muchas personas, seguir la pérdida de masa muscular a través de la función diaria resulta más sencillo y natural que hacerlo con mediciones técnicas, y aun así aporta información útil sobre si la nutrición y la actividad han acompañado al ritmo de la pérdida de peso.
Cuándo consultar a un médico
La mayoría de los cambios que ocurren durante un tratamiento con GLP-1 se pueden vigilar y manejar en casa con una alimentación y ejercicio adecuados, pero hay situaciones en las que conviene contactar con un médico. Si se nota una disminución clara de la fuerza, cansancio repetido e inusual, una pérdida de peso muy rápida sin causa clara, o si tareas cotidianas como subir escaleras se vuelven inesperadamente difíciles, conviene comentarlo con el médico en la próxima visita o antes si es necesario. Puede hacer falta una valoración urgente si la debilidad muscular se acompaña de mareo intenso, desmayos, latidos cardíacos irregulares u otros síntomas generales graves, en cuyo caso conviene resolver la situación con rapidez y no esperar a la siguiente revisión programada. También conviene contactar con un médico si el apetito ha desaparecido casi por completo y no se logra mantener una nutrición adecuada por cuenta propia, ya que puede ser necesario ajustar la dosis o el plan de tratamiento. Contactar con el médico no significa que el tratamiento haya fracasado, sino que forma parte normal y recomendable de un tratamiento GLP-1 seguro.
Cómo puede ayudar Dokport en el seguimiento del tratamiento con GLP-1
Si la pérdida de masa muscular con Ozempic preocupa, o si se nota menos fuerza, más cansancio o una pérdida de peso más rápida de lo esperado, a través de Dokport un médico puede valorar la situación por chat y ofrecer orientación personalizada sobre nutrición, ejercicio y seguimiento del tratamiento. Dokport ofrece un acceso rápido y sencillo a un médico a distancia, de modo que las dudas no tengan que quedarse sin resolver y puedan comentarse desde el principio. El médico puede valorar si la dosis y el plan de tratamiento actuales siguen siendo adecuados, y derivar a pruebas adicionales o a una consulta presencial cuando sea necesaria una exploración física más completa. Puede ofrecerse medicación o pautas de seguimiento cuando así lo indique la valoración médica, aunque la consulta a distancia no sustituye a las situaciones que requieren análisis, pruebas de imagen u otra exploración clínica presencial. El objetivo es que cualquier persona en tratamiento con un medicamento GLP-1 tenga un acceso fácil a un médico durante todo el proceso, para que la salud muscular y el bienestar general no dependan solo de su propia valoración.
Resumen sobre la pérdida de masa muscular con Ozempic
Los medicamentos GLP-1 son una herramienta eficaz para el control del peso, pero parte de la pérdida de peso que producen es masa muscular y no solo grasa, y esta pérdida de masa muscular con Ozempic merece el mismo seguimiento que la cantidad total de peso perdido. El riesgo es individual y depende, entre otros factores, de la velocidad de la pérdida de peso, la edad, la masa muscular inicial y el fármaco utilizado, pero eso no es motivo para evitar el tratamiento, sino para acompañarlo con las decisiones adecuadas en el día a día. Una ingesta de proteína adecuada y el entrenamiento de fuerza regular siguen siendo las herramientas mejor estudiadas y más accesibles para reducir la proporción de músculo perdido. Además del peso, conviene vigilar la función muscular y la capacidad para las tareas diarias, y comunicar los cambios con sinceridad al médico. Los nuevos tratamientos combinados que actúan sobre la vía de la miostatina podrían ofrecer en el futuro nuevas formas de proteger el músculo, pero hoy en día las herramientas más eficaces ya están al alcance de todos: la alimentación, el movimiento y el contacto regular con el médico.
Escrito por la directora médica y jefa de medicina de Dokport, Anna Sipilä
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto del peso perdido con GLP-1 suele ser músculo?
¿Es peligrosa la pérdida de masa muscular con Ozempic?
¿Se puede evitar por completo la pérdida de masa muscular con GLP-1?
¿Cuánta proteína debo comer durante un tratamiento con GLP-1?
¿Basta con caminar para proteger el músculo, o hace falta entrenamiento de fuerza?
¿Tiene la tirzepatida más riesgo de pérdida muscular que la semaglutida?
¿Se puede recuperar el músculo perdido tras dejar el tratamiento?
¿Cómo sé si estoy sufriendo pérdida de masa muscular con GLP-1?
¿Tienen las personas mayores más riesgo de pérdida muscular con GLP-1?
¿Debo tomar suplementos de proteína si tengo muy poco apetito?
¿Puede la pérdida de masa muscular afectar también a la salud ósea?
¿Existen medicamentos que eviten la pérdida muscular durante el tratamiento con GLP-1?
¿Debería empezar el entrenamiento de fuerza antes o después de iniciar el tratamiento GLP-1?
¿Puede un médico a distancia ayudar a valorar la pérdida de masa muscular?
¿Cuándo requiere la debilidad muscular atención urgente?
¿Aumenta la pérdida rápida de peso el riesgo de pérdida muscular más que la pérdida gradual?
¿Es más frecuente la pérdida de masa muscular con GLP-1 en hombres o en mujeres?
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